Esta noche me siento muy complacido de acompañarles en la Asamblea
General de la Asociación Fulbright de Honduras y de unirme
al reconocimiento que le rinden a los ex becarios Fulbright que actualmente
desempeñan altos cargos en la administración pública,
desde donde contribuyen al desarrollo de este país.
Por coincidencia,
este evento se lleva a cabo durante la Semana de la Educación
Internacional, la que estamos celebrando este año del 18
al 22 de noviembre. El 19 de abril del 2000, el ex-Presidente Clinton
instituyó la Semana de la Educación Internacional
como política nacional para destacar el papel que juegan
la educación y los intercambios internacionales, como contribución
a la paz, la prosperidad y la democracia de las naciones.
Es un orgullo
para el Departamento de Estado patrocinar el Programa de Becas Fulbright.
Los programas de educación y los intercambios internacionales
nos permiten entrar en contacto con otros idiomas y culturas y en
el proceso, construir relaciones de larga duración entre
los pueblos basados en el mutuo entendimiento, el respeto y la confianza.
El aumento en
el terrorismo internacional y la violencia étnica ha hecho
que los programas de educación internacional, el intercambio
de ideas y el compartir experiencias sean mucho más importantes.
La diplomacia de persona a persona es crítica para combatir
el odio y el prejuicio. Los estadounidenses que estudian en el exterior
amplían su perspectiva global y se vuelven más comprometidos
internacionalmente.
Los estudiantes
extranjeros y las personas que participan en programas de intercambio
en los Estados Unidos regresan a sus hogares con un mejor conocimiento
y entendimiento de las instituciones democráticas y de los
valores estadounidenses.
Los programas
de educación e intercambio internacional también promueven
un cambio en el ámbito personal. Recientemente, la Sección
de Información y Cultura de la Embajada Americana entrevistó
a los ex-becarios del Programa Fulbright CAMPUS sobre sus experiencias
en los Estados Unidos. Todos ellos dijeron que el programa les había
permitido aumentar su autoestima, madurez, confianza, responsabilidad,
adaptabilidad, independencia, disciplina y perseverancia y que habían
retornado a sus hogares comprometidos en mejorar sus comunidades
y su país.
Estados Unidos
cree firmemente que la educación es un valor común
que nos puede conducir a un futuro más seguro para todos
nuestros ciudadanos. Yo quiero instarlos a todos ustedes como individuos
y como instituciones a continuar aplicando su experiencia en educación
internacional para construir un mundo mejor para todos. Muchas gracias.
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