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DISCURSO
DEL EMBAJADOR DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA CHARLES A. FORD FORO ORGANIZADO POR LA CCIC, SAN PEDRO SULA 27 DE FEBRERO DE 2006 |
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días a todos los presentes en este Foro, gracias por asistir.
Gracias, Óscar, por su amable introducción. La Cámara de Comercio e Industrias de Cortés ha sido buena amiga y socia de la Embajada, y verdaderamente es una de las organizaciones empresariales más dinámicas del país. Es un placer estar de regreso en San Pedro Sula, la capital industrial de Honduras. Después de mis 30 años de carrera en el sector privado y la diplomacia comercial, guardo un lugar especial en mi corazón por una ciudad industrial como San Pedro Sula. |
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Como ustedes probablemente saben nuestro gobierno apoya el desarrollo en la Costa Norte, a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Comando Sur de los Estados Unidos. Los militares estadounidenses apoyaron con más de un millón de dólares en asistencia de alivio durante el huracán Beta, adicionando más fondos para ayuda de la tormenta tropical Gamma. Nuestras brigadas médicas atienden un promedio de veinte mil pacientes cada año. Y, con el lanzamiento del nuevo consulado virtual en San Pedro Sula, estaremos aún más disponibles para todos ustedes. |
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La historia ha demostrado que el deseo por la justicia y libertad puede transformar nuestro hemisferio. La libertad personal, económica, y la aquella de alcanzar una vida mejor para ustedes y sus hijos - son ideales que comparten tanto los hondureños como los estadounidenses. Hoy hablaré un poco sobre las relaciones entre los Estados Unidos de América y Honduras y las oportunidades y retos en común así como los desafíos que enfrenta la región en el mundo de hoy. Cada uno de ustedes proporcionará el liderazgo para superar los retos de la seguridad regional y poder lograr la integración económica internacional, con una meta común: asegurar que las abundantes recompensas de la democracia alcancen a todos los hondureños - para obtener, en otras palabras, justicia y libertad. Después de estar cuatro meses en Honduras, puedo decir confiadamente que el estado de la relación entre Honduras y los Estados Unidos es fuerte. Nuestras naciones comparten un compromiso fundamental con la democracia. Y aunque todavía hay mucho por hacer para crear la prosperidad y justicia en la región, es nuestra compartida dedicación con la democracia lo que nos ha traído hasta este punto donde encontramos hoy. El Presidente José Manuel Zelaya ha expresado pública y privadamente su compromiso para asegurar que todas las familias hondureñas tengan una mejor oportunidad en sus vidas. Los Estados Unidos trabaja para apoyar su administración hacia nuestra meta común: ayudar para que todos los hondureños se beneficien de las libertades políticas y económicas de las cuales hablamos con tanta frecuencia. Igual que el Presidente Zelaya, espero ansiosamente el día en que todos los hondureños, ya sean de los Departamentos de Lempira, Francisco Morazán, Cortés o Gracias a Dios, que todos estén seguros que pueden mejorar sus propias vidas y las de sus familias a través de la educación y la dedicación al trabajo aquí en su tierra, Honduras. Mi gobierno está firme con su promesa de trabajar con los países que están comprometidos a mejorar el sustento de todos sus ciudadanos. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) apoya y trabaja en Honduras desde hace 45 años - más de dos generaciones, apoyando continuamente el desarrollo de instituciones democráticas en Honduras, en áreas como el crecimiento económico, la gestión ambiental responsable, y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los hondureños. También ayuda a los agricultores en Comayagua y Francisco Morazán para que siembren y diversifiquen cultivos de mayor valor agregado. En El Progreso y a lo largo de todo el país, la USAID ha trabajado para reconstruir sistemas de alcantarillado que fueron destruidos por el huracán Mitch. Y en Tegucigalpa, la USAID trabaja para fortalecer la transparencia y la democracia, y a la vez coordina programas que van de acuerdo con la Estrategia de Reducción de la Pobreza del Gobierno de Honduras. Este año, también esperamos trabajar con el gobierno hondureño en un nuevo programa modelo de desarrollo económico. La Cuenta de Desafío del Milenio con Honduras, por un valor de $215 millones, es un buen ejemplo de cómo la ayuda extrajera puede servir más que un programa de asistencia. Esta Cuenta se propone reducir la pobreza y promover el crecimiento económico a través del aumento en la productividad y las destrezas empresariales de los agricultores, y a través de la reducción de los costos de transporte. Ambos proyectos de la Cuenta de Desafío del Milenio ayudarán a que los hondureños aprovechen las oportunidades comerciales que proporciona el Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos, Centro América y República Dominicana - conocido como el CAFTA-DR por sus siglas en inglés. En el año que viene, el programa utilizará las estructuras de gobernabilidad existentes para desarrollar instituciones hondureñas. Las principales autoridades del gobierno de Honduras deberán apoyar los estrictos controles de riesgo fiduciario que se han incorporado al compacto de la Cuenta de Desafío del Milenio. Los estrictos controles financieros y de adquisición no sólo garantizarán el uso transparente de los programas de la Cuenta de Desafío del Milenio, sino que estos mecanismos también podrán utilizarse para garantizar el uso adecuado de los recursos domésticos. Así como el gobierno de los Estados Unidos apoya
el desarrollo económico y social en Honduras, de igual forma existen
ciudadanos estadounidenses voluntarios que trabajan arduamente para proporcionar
ayuda esencial, ya sea como misioneros, en brigadas médicas, o
a través del Cuerpo de Paz. Igual que la USAID, el Cuerpo de Paz
celebrará este primero de marzo su 45 aniversario de presencia
en Honduras. Me enorgullece decir que cientos de voluntarios del Cuerpo
de Paz trabajan a diario para apoyar la democracia y el desarrollo en
Honduras y Centro América. Desde 1963, cinco mil voluntarios del
Cuerpo de Paz de los Estados Unidos han venido a Honduras y han permanecido
por un período de dos años sirviendo en una variedad de
proyectos, desde el mejoramiento al acceso de información de salud
en una aldea hasta asegurar que los hondureños de las zonas más
remotas tengan acceso a agua potable. Ahora, Honduras enfrenta el reto de garantizar que la
democracia avanza y que, con justicia, se dirige a los intereses de todos
sus ciudadanos. Con la aprobación del CAFTA, la aceptación
a la Cuenta de Desafío del Milenio, promesas de hasta $2.8 mil
millones en alivio de deuda, y una elección presidencial que condujo
a una transición democrática de gobierno, puedo decir que
el último año le ha traído a los hondureños
el potencial para un gran cambio positivo. Mis pláticas con la nueva administración,
con líderes políticos y con los miembros de la sociedad
civil me hacen llegar a una conclusión: este es el momento en que
los hondureños tienen que trabajar más arduamente para fortalecer
sus instituciones democráticas relativamente jóvenes y para
crear un ambiente económico donde la libre empresa y la competencia
puedan existir. SEGURIDAD La seguridad es un componente esencial para la libertad.
Todos los ciudadanos, ricos o pobres, deben sentir que su familia, sus
propiedades y sus bienes están seguros. Los ciudadanos que viven
a merced de los zares de la droga, los miembros de pandillas y criminales,
no son ciudadanos libres, así que continuaremos apoyando los esfuerzos
diseñados para que todos los centroamericanos vivan sin temor al
crimen violento. En algunas partes de nuestro hemisferio, incluyendo a
Honduras, los zares de la droga y pandillas internacionales corrompen
las sociedades democráticas. El gobierno de Honduras está haciendo su parte para trabajar internacionalmente en tratar estos asuntos. En el año 2005, Honduras pasó a formar parte de todos los tratados en contra del terrorismo de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos. A través de estos tratados, el gobierno de Honduras se ha unido al compromiso de la comunidad internacional en permanecer firmes contra las amenazas a la libertad. Además, trabaja con sus interlocutores regionales para finalizar la demarcación de su frontera con El Salvador. Al finalizar la demarcación Honduras será una nación más segura y a la vez contribuirá a fortalecer las relaciones regionales. Así como el gobierno hondureño trabaja en
resolver disputas regionales fronterizas y en la lucha contra el terrorismo,
las Fuerzas Armadas de Honduras lideran los esfuerzos centroamericanos
por contrarrestar el tráfico ilegal y el terrorismo a través
de la defensa y operativos conjuntos de seguridad. Ellos han facilitado
las operaciones regionales con sus homólogos en tareas por aire,
tierra y mar. Una fuerte integración militar regional significa
que las fuerzas hondureñas están trabajando activamente
por combatir las amenazas que son comunes a las democracias centroamericanas.
No solamente el gobierno está activamente involucrado en proteger
a todos los ciudadanos de las amenazas transnacionales de seguridad, sino
que también personas como Monseñor Emiliani, con quien me
reuniré mañana para escuchar sus ideas sobre la seguridad
interna y las maras. Como ya les mencioné, la seguridad no se limita sólo a la protección personal, pero también incluye la protección de su propiedad. Los ciudadanos que trabajan y ahorran todas sus vidas para comprar un terreno deben sentirse confiados que esa tierra no se las quitarán aquellos con vastos recursos y propósitos egoístas. Los donantes internacionales, como el Banco Mundial, están trabajando con el gobierno de Honduras para tratar asuntos como el saneamiento del catastro y registro de tierras, y me alienta el interés de la nueva administración por continuar y acelerar dichos esfuerzos. Otros países centroamericanos enfrentan este reto, pero Honduras está en una posición de poner el ejemplo en la región, en lo que se refiere a la inseguridad judicial y de propiedad. La tenencia de tierra se ha anunciado, a lo largo de nuestro hemisferio, como una herramienta para la reducción de la pobreza, y será un componente integral para asegurar que todos los hondureños puedan cosechar las recompensas de una economía creciente. ECONOMÍA Las garantías personales y de propiedad en Honduras son vitales para todos los hondureños, pero por sí solas, no son suficientes para mejorar la posición de Honduras para poder aprovechar la creciente integración regional. Tanto el Presidente Zelaya como los líderes de la comunidad empresarial y la sociedad civil reconocen que hay mucho por hacer para promover la competencia en el mercado nacional. Como dijo el Presidente Bush “la libertad honra y libera la creatividad humana - y la creatividad determina la fuerza y riqueza de las naciones.” El Presidente Zelaya y los líderes de la comunidad empresarial saben que tienen que prepararse y preparar a sus empresas para la competitividad en un mercado internacional, y el fomento de la innovación es vital para ser competitivos. Sólo a través de continuadas políticas de liberación económica es que Honduras puede asegurar la libertad económica para todos sus ciudadanos. Como amigos y aliados que somos, estamos listos para ayudarles. Honduras ha llegado lejos en poco tiempo. Hace dos décadas, Honduras estaba severamente empobrecida, altamente endeudada y en una postura negativa ante la comunidad financiera internacional –Honduras no podía ni optar a préstamos. Pero hoy, la tasa de cambio monetaria está bajo control, la inflación está estable y cerca de su punto más bajo en décadas, y la economía está creciendo. De hecho, por primera vez en la memoria reciente, la economía ha crecido durante cada uno de los últimos cuatro años - un logro envidiable para cualquier país. Acuerdos y compromisos con el Fondo Monetario Internacional fueron honrados, y el déficit fiscal fue reducido, incluso durante un año electoral. Este éxito macroeconómico ha colocado a Honduras en un sitio único en su historia. La responsabilidad fiscal le permitió al país calificar para recibir un alivio de deuda por más de $2.8 mil millones, reduciendo la deuda externa en más de un 60 por ciento. El gobierno de Honduras se ha comprometido ante la comunidad internacional en utilizar estos fondos en la lucha contra la reducción de pobreza. Honduras también calificó para un programa innovador de asistencia creado por el gobierno estadounidense, la Cuenta de Desafío del Milenio, la cual apoyará las sólidas medidas económicas hondureñas con $215 millones en asistencia para la reducción de la pobreza estimulando el desarrollo económico. Y por supuesto, Honduras es firmante del CAFTA. Compartimos una visión para Centroamérica basada en esta experiencia, pero a su vez reconocemos la realidad de las diferencias económicas y culturales entre los países asiáticos, los Estados Unidos, y Centroamérica. Integración económica para Centroamérica significa una Centroamérica más competitiva y rica. Esperamos con mucho placer trabajar con la administración del Presidente Zelaya y con el liderazgo de organizaciones hondureñas como la Fundación de Inversión y Desarrollo de las Exportaciones (FIDE) para asistir a Centroamérica a alcanzar su meta de integración y desarrollo económico, así como lo hizo FIDE a principios de los años 90 facilitando el crecimiento del sector maquilador, actualmente la industria más grande de exportación en el país. FIDE será un jugador crucial para asegurar a todos los hondureños los beneficios de CAFTA. Es importante hacer notar que la entrada de Honduras a CAFTA no fue un regalo. Así como no lo es el programa de asistencia. CAFTA se obtuvo por medio de mucho trabajo y políticas macroeconómicas fuertes. Honduras se ha entrenado y preparado para este gran juego. Pero para los que piensan que ahora que CAFTA ya está firmado, y que el juego ya terminó, déjenme advertirles: Que sólo hemos comenzado. La decisión de Honduras de formar parte de CAFTA fue una decisión de moverse de la segunda división a las ligas mayores de competencia global. Existirán enormes oportunidades para exportar y para industrias de servicio. La ubicación estratégica de Honduras la coloca en el centro de un nuevo nivel de crecimiento. Vamos a hablar un poco sobre la condición legal en la que actualmente se encuentra CAFTA. Como muchos de ustedes ya lo saben, el acuerdo aun no ha entrado en vigor. El Acuerdo ha sido firmado por todos los siete países participantes, y ratificado por seis de las cámaras legislativas de estos países. Pero antes de que pueda entrar en vigencia—antes de poder aplicarlo a nuestros negocios cotidianos—tenemos todos que ponernos de acuerdo con respecto a las reglas. El acuerdo es claro en los derechos y responsabilidades de cada país, pero no en la manera que estos serán administrados y protegidos. Las regulaciones y procedimientos tienen que ser aprobados. Es el deseo de todos los países participantes que esto se efectué lo más pronto posible. Tanto la Asociación Manufacturera como el COHEP me han informado que están trabajando con el gobierno de Honduras para finalizar las regulaciones lo antes posible. La entrada en vigencia del Tratado es importante, pero aún más importante es el desarrollo de regulaciones y procedimientos claros y concisos para su implementación. Es de vital importancia definir claramente las reglas de cualquier juego, para que todos los involucrados las entiendan. Hay dos razones muy importantes por las cuales necesitamos la implementación de estas regulaciones antes de que entre en vigor el Tratado. Primero, la sociedad civil necesita que estas regulaciones y procedimientos estén completamente desarrollados y aprobados para asegurar que los beneficios del CAFTA lleguen a toda la población de Honduras. Para que el CAFTA tenga éxito, los hondureños no privilegiados tienen que ver que su nivel de vida en general ha mejorado con el Tratado. Para que el hondureño común se beneficie con el CAFTA, deben establecerse reglas y procedimientos claros para que el mercado sea abierto a una libre y justa competencia. Esto les permitirá a las pequeñas y medianas empresas a que tomen ventaja de estas nuevas oportunidades. Segundo, la protección es un requisito para los nuevos inversionistas. Los países firmantes deberán ofrecer seguridad jurídica de forma que se ofrezca una protección adecuada a los inversionistas tanto nacionales como internacionales. El CAFTA requiere de atención estratégica por parte del gobierno y de la empresa privada hacia las instituciones necesarias para la implementación del Acuerdo- - instituciones que tengan el compromiso a que los contratos se cumplan, y la protección a la propiedad intelectual. Para esto Honduras necesita acelerar los resultados de las reformas al código civil y judicial que se están llevando a cabo. Pero Honduras no puede esperar hasta que se completen
las reformas a los códigos civil y judicial para comenzar decididamente
a competir por la inversión nacional y extranjera que le permitirá
crecer y prosperar en el mundo globalizado de hoy. Por tanto, reglas y
protecciones, incluyendo el recurso al arbitraje internacional obligatorio,
deben establecerse inmediatamente si es que el CAFTA cumplirá su
promesa a todos los países que se han adherido. Detallar los procedimientos
y regulaciones, y eliminar cualesquiera conflictos entre los compromisos
del CAFTA y las leyes nacionales existentes, son puntos cruciales para
proporcionar la claridad y capacidad de pronóstico que los inversionistas
necesitan para tomar sus decisiones de inversión. Al lograr esto
se creará un ambiente seguro para todos los inversionistas, extranjeros
y nacionales, ya que esto aumentará el desarrollo del país.
Aplaudo la aprobación de la Ley de Competencia, y me alegra saber que el gobierno de Honduras toma los pasos necesarios para establecer y financiar –con recursos específicos del presupuesto nacional –una organización dedicada a implementar la Ley de Competencia. Es nuestro deseo trabajar con personal altamente calificado y entrenado por esta organización en la evaluación de casos, resolviendo conflictos, y buscando los remedios apropiados para garantizar una competencia justa. CAFTA es un compromiso muy grande para la región centroamericana permitiéndonos la integración a un mercado global abierto y competitivo –las grandes ligas. Honduras tiene la oportunidad de demostrar este compromiso en industrias claves, como las telecomunicaciones, esperamos atentamente que el COHEP y el gobierno de Honduras impulsen la implementación de competencia justa en esta industria de manera conjunta. Inmediatamente después de terminado el monopolio de Hondutel en los servicios de llamadas internacionales, se observaron rebajas de hasta un 50 por ciento en las tarifas, con proveedores adicionales en el mercado, los hondureños pagarán mucho menos por servicios telefónicos. De esta manera damos un paso más cerca para que el CAFTA impacte positivamente en los bolsillos de los hondureños. Adicional a la legislación que favorece la competencia, esperamos trabajar conjuntamente con el gobierno de Honduras y el sector privado, a medida que Honduras establezca el importante “Instituto de Comercio Exterior”, que será instrumento clave en la implementación a largo plazo del CAFTA, y servirá para mantener la experiencia técnica de comercio de los negociadores. Esta institución ha sido creada por el Congreso, estamos ansiosos porque sea una realidad. El establecimiento de esta organización le proporcionará al gobierno la oportunidad de negociar mejores tratados comerciales, quienes a su vez colocarán la economía hondureña en una mejor posición para competir internacionalmente. Como en todos los equipos de expertos, la práctica continua y el perfeccionamiento de las destrezas serán cruciales para mantenerse en una era competitiva. Como he dicho, esperamos trabajar de cerca con el gobierno y el sector privado para asegurar que en el juego de la competencia mundial –el campo de juego sea justo y que todos los equipos jueguen de acuerdo a las reglas establecidas. INMIGRACIÓN Así como Honduras se prepara para futuros retos, y así como el desarrollo económico ofrece nuevas oportunidades para los hondureños, más hondureños tomarán la decisión de trabajar y superarse aquí, en vez de sentirse obligados por la realidad económica, de inmigrar ilegalmente a los Estados Unidos. Contener la fuga de talentos asociada a la inmigración ilegal es un gran beneficio del cumplimiento de los retos de las políticas de seguridad y económicas. Me satisface escuchar el compromiso por fomentar el crecimiento económico aquí en Honduras por parte del Presidente Zelaya, así como del Presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti. Esto eliminará la creciente dependencia de las remesas, las cuales no son una solución de desarrollo a largo plazo. Me entristece la posición de algunos que ven la inmigración ilegal hacia los Estados Unidos como la respuesta a los problemas sociales y económicos de Honduras. Exportar la fuerza laboral joven de un país sólo le provee beneficios temporales, pero le roba al país su futuro. La inmigración ilegal hacia los Estados Unidos representa para muchos países de América Latina una pérdida de talento y esfuerzo. Sin embargo, Honduras está sufriendo más que sus vecinos este agotamiento de recursos humanos. Nuestros agentes en la frontera con México reportan que los ciudadanos hondureños representan el segundo grupo más grande de inmigrantes que intentan cruzar, los cuales son capturados, después de México. Brasil, con una población de 25 veces más grande que la de Honduras, le sigue. Estos ciudadanos hondureños arriesgan su vida por la oportunidad de obtener mejores ingresos para sus familias. Imagínense si ellos estuvieran dispuestos a trabajar y arriesgarse de la misma manera para construir Honduras. Las remesas de los ciudadanos en el exterior son una fuente vital de capital para toda América Latina, las cuales proveen sustento para muchas familias hondureñas, pero no son un beneficio libre de consecuencias. He escuchado que algunos trabajadores aquí en Honduras no quieren trabajar porque están esperando que les llegue su cheque de los Estados Unidos. Una vez más, estoy muy complacido de ver que la nueva Administración y el Congreso Nacional están insistiendo en cambios internos, que harán posible que los jóvenes hondureños vean a su patria con orgullo y como un lugar digno para vivir. Y para aquellos trabajadores que ya se encuentran en los Estados Unidos y están bajo el Estatus de Protección Temporal, mi gobierno ha decidido extender el TPS un año más. Me satisface ver que los hondureños y el gobierno de Honduras están creando las oportunidades económicas dentro de Honduras para estos trabajadores, y así prepararse para el día cuando el TPS finalice. Honduras
se encuentra en un camino de dos vías. Tengo toda la esperanza
de que Honduras avance, honrando a sus ciudadanos, proveyéndoles
la esperanza de un mejor futuro y prosperidad, alejándose más
del camino del capitalismo de camaradería, donde pocos son los
privilegiados mientras muchos son afectados. Nosotros, los Estados Unidos
y la comunidad internacional deseamos apoyar al Presidente Zelaya y a
su administración en su afán de invertir en medidas que
realmente reduzcan la pobreza, esperamos ver una sociedad civil con la
participación total de los ciudadanos para exigir al gobierno los
más altos estándares. Así como ustedes, nosotros aspiramos a un hemisferio donde se respete la dignidad de cada ser humano. Así como ustedes, nosotros creemos que los pobres y menos privilegiados tienen un especial llamado a nuestra atención. Y así como ustedes, sabemos que nosotros debemos cumplir las promesas de la democracia. En la América del siglo XXI, la libertad es la puerta hacia la justicia social –y ambas democracias deben trabajar conjuntamente para construir un hemisferio en el cual la democracia beneficie verdaderamente a cada ciudadano. El compromiso debe ser compartido y debemos luchar por engrandecer los valores; juntos podemos lograr el tan ansiado desarrollo, si perseveramos en trabajar hombro a hombro por los mismos ideales. No me gustaría despedirme sin agradecer la fineza de su atención y la oportunidad que me han brindado de expresarme ante tan distinguida concurrencia. Muchas gracias. |
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