DOS Crest
Texto Oficial
PALABRAS DEL SR. EMBAJADOR LARRY PALMER
“EL FUTURO DE LAS RELACIONES COMERCIALES
ENTRE LOS ESTADOS UNIDOS Y HONDURAS”
ALMUERZO DE AMCHAM
25 DE MARZO DE 2004
SAN PEDRO SULA

Es un verdadero placer estar hoy en San Pedro Sula y tener la oportunidad de hablar ante los miembros de la Cámara de Comercio Hondureño-Americana. Esta cámara juega un papel como ninguna otra en Honduras, representando importantes intereses de empresas e inversionistas de nuestros países. AMCHAM, cuya voz es muy respetada en Washington, es única.

Me dio mucha satisfacción recibir hace algunas semanas la primera edición de la nueva revista de AMCHAM, Business Honduras. Fue un gran honor haber sido invitado y dar mis opiniones a través de una entrevista en la primera edición. Me pareció muy oportuno el tema -- responsabilidad social. Felicito a sus editores por esta excelente publicación.

Roberto, ésta es la primera vez que me reúno con los miembros de AMCHAM desde la elección de la nueva junta directiva. Déjame aprovechar esta oportunidad para felicitarte a ti, y a todos los miembros de la junta, para desearte muchos triunfos, y recordarte que AMCHAM cuenta siempre con el respaldo de la Embajada en todas sus funciones.

Ha pasado más de un año desde la primera vez que fui invitado a San Pedro Sula para dirigirme ante AMCHAM. Para mí, estas oportunidades son extremadamente invaluables, ya que me dan la oportunidad de conocer las verdaderas necesidades del sector empresarial hondureño. Quisiera agradecerles por el tiempo que ustedes dedican de sus apretadas agendas para reunirse y discutir los temas que a todos nos interesan.

Se me pidió hablar sobre el tema “El Futuro de las Relaciones Comerciales entre los Estados Unidos y Honduras”, el cual es un tema realmente relevante para Honduras.

Ya que Honduras se encuentra en un momento crucial.

Sin lugar a dudas, éste es un momento de grandes oportunidades para Honduras. El Tratado de Libre Comercio con Centroamérica, la aprobación del programa económico de Honduras por parte del Fondo Monetario Internacional, las posibilidades de alivio de deuda por medio de HIPC, y la aceleración del proceso de integración centroamericana, todo esto se ha combinado para crear un clima favorable para el despegue y crecimiento de la economía. Con el crecimiento económico y un buen balance fiscal, el país podrá afrontar de forma efectiva la lucha contra la pobreza. Definitivamente, estamos viviendo en una época muy emocionante.

Es importante que Honduras adquiera máximos beneficios de estas oportunidades hasta donde le sea posible. Tenemos enormes desafíos por delante. Probablemente los más importantes sean aquellos que ayuden a crear en Honduras un ambiente de negocios abierto, donde la competencia libre y justa sea bienvenida, y donde los inversionistas extranjeros se sientan seguros.

El trabajo que queda por hacer no solamente es responsabilidad del gobierno, sino también de la empresa privada, y de todos ustedes aquí presentes.

Relaciones Comerciales Amplias y Profundas

Quisiera comenzar diciendo que las relaciones comerciales entre Honduras y los Estados Unidos son considerables, lo cual es un hecho que sorprende a algunos, dado el tamaño de Honduras.

Estados Unidos es el socio comercial más grande de Honduras, siendo el destino de casi la mitad de las exportaciones hondureñas. A su vez, Estados Unidos provee alrededor de la mitad de sus importaciones. Honduras ocupa el lugar número 32 de todos los países del mundo que consumen nuestros productos. Para un país del tamaño de Honduras, esta es una cifra impresionante.

La mayor parte del comercio entre nuestros países está relacionado con la industria textil hondureña, la cual mantiene una estrecha relación con las industrias similares en Estados Unidos. La cantidad de hilo que Honduras importa desde los Estados Unidos ha crecido en casi un quinientos por ciento en los últimos cinco años. Las importaciones de ciertos tipos de tela han crecido casi en un mil por ciento. A su vez, actualmente, Honduras es el tercer proveedor más grande de confecciones de Estados Unidos, sólo superado por México y China.

Además de la industria textil, no nos olvidemos de los productos tradicionales de exportación, como el café y el banano, o la industria minera, la cual ha venido creciendo en los últimos años. También la diversificación de nuevas exportaciones, como el camarón, piña, melón, mango y chiles, que Honduras exporta cada año hacia Estados Unidos.

El año pasado, Estados Unidos compró 3.3 mil millones de dólares en productos hondureños, y Honduras importó 2.8 mil millones de dólares en productos de Estados Unidos.

En todos los sectores, el intercambio comercial entre ambos países ha venido creciendo aproximadamente un cinco por ciento anualmente -- lo que significa, que cada año añadimos más de 250 millones de dólares al volumen de productos que son intercambiados entre ambas naciones.

Este cinco por ciento de crecimiento en nuestro intercambio comercial, es más rápido que el crecimiento de las economías de ambos países. En otras palabras, el volumen del intercambio comercial está creciendo más rápidamente que las economías mismas.

Además del intercambio comercial de bienes, la relación entre los Estados Unidos y Honduras está marcada por un significativo flujo de inversión. Compañías estadounidenses suministran más de la mitad de la inversión extranjera en Honduras, más de cincuenta millones de dólares en el 2002, sin considerar la inversión en el sector maquila.

En la Costa Norte, y particularmente en el Valle de Sula, continuamos viendo empresas norteamericanas que invierten en Honduras, tanto en sectores nuevos, como los ya existentes. Es una señal muy saludable que nuevas compañías vengan a invertir, y a la vez, que las ya establecidas decidan crecer.

Esta inversión es buena tanto para las empresas estadounidenses como para la creación de fuentes de empleo en Honduras. Compañías estadounidenses son responsables de aproximadamente el cuarenta por ciento de la inversión en la maquila, una industria que prácticamente no existía hace quince años, pero que ahora emplea a más de ciento veinte mil personas.

En enero, tuve la oportunidad de visitar algunas de las nuevas inversiones de compañías estadounidenses, como Lear Corporation, ALCOA, y Russell. Me enteré sobre la nueva especialidad de Honduras en arneses automotrices, y otras especialidades electrónicas. Asimismo, el crecimiento de la inversión textil y de manufactura está dándole a sus productos valor agregado. El sector empresarial hondureño no se queda atrás, invirtiendo tanto en la costa norte como en la zona central.

Claramente, nuestra relación comercial es fuerte y próspera.

La Importancia del CAFTA

Pero esta relación está a punto de volverse aún más fuerte.

Como todos ustedes saben, en diciembre, nuestros países, junto con el resto de países centroamericanos, completaron las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio, más conocido como CAFTA, por sus siglas en inglés. Los países del CAFTA representan el segundo mercado más grande para productos norteamericanos en América Latina, siendo sólo superado por México, y sobrepasando a Brasil.

CAFTA fortalecerá la relación comercial hondureño-americana en muchas maneras.

Primero, el CAFTA eliminará muchas de las barreras comerciales que todavía existen entre nuestras naciones. La reducción, y la eventual eliminación de aranceles, permitirán aumentar el flujo del comercio entre ambos países. Esto beneficia tanto al consumidor como al productor de bienes y servicios de ambas partes, por medio de precios más competitivos.

Permitiendo más flexibilidad, CAFTA dará ventaja al sector textil hondureño para continuar compitiendo con Asia, a medida que se eliminan las cuotas a nivel mundial a finales de año, y retomar el camino de crecimiento que se ha disfrutado en los últimos quince años.

Además del intercambio de bienes, CAFTA abrirá otros mercados en el sector de servicios. Honduras y sus vecinos ahora permitirán que compañías en Estados Unidos ofrezcan servicios financieros y de seguros. Con CAFTA, más contratos del gobierno hondureño estarán abiertos a compañías estadounidenses, así como más contratos en los Estados Unidos estarán abiertos a compañías de los países del CAFTA. Otros sectores, como el de telecomunicaciones, energía y construcción, estarán más abiertos a la inversión extranjera que es tan necesaria para el desarrollo.

Pero CAFTA es algo más que la eliminación de barreras arancelarias. CAFTA también permitirá establecer reglas claras y justas, con las cuales las compañías centroamericanas y de Estados Unidos puedan competir libremente, lo que permitirá crear un ambiente de confianza, favorable para el incremento de la inversión en Honduras.

CAFTA incluye también acuerdos sobre derechos laborales, medio ambiente, propiedad intelectual y licitaciones. En el capítulo de inversiones, Honduras ha prometido tratar a los inversionistas estadounidenses y de otras naciones miembros de CAFTA igual que a sus propios inversionistas.

Medidas como éstas ayudarán no solamente a aumentar el comercio entre nuestros dos países. También, convertirán a Honduras en un lugar donde los inversionistas estadounidenses sienten la seguridad de trabajar libres de perjuicios, y con la plena confianza de ser tratados con justicia y equidad, tanto de parte del gobierno como de sus competidores.

También quiero destacar otro beneficio de CAFTA, que consiste en el efecto positivo que tendrá en el proceso de integración centroamericana. Desde el inicio de las negociaciones, una de nuestras metas fue precisamente que el CAFTA contribuyera con el fortalecimiento y la cooperación entre los países centroamericanos.

Claramente, para cualquier compañía extranjera que desee invertir en la región, es más interesante tener acceso a un mercado único de treinta y cinco millones de habitantes, que invertir por separado en cada uno de los cinco países.

Especialmente, aquí en la Costa Norte, a corta distancia de Puerto Cortés, serán evidentes las ventajas que Honduras podrá disfrutar a consecuencia de una fortalecida integración económica regional. A medida que Puerto Cortés desea establecerse como el eje de transporte de bienes para toda la región, y a medida que avanzan los planes de construcción de infraestructura que unirán mucho más a El Salvador y Guatemala con Honduras, los beneficios potenciales de una mayor cooperación regional son considerables, y están creciendo mucho más.

Esperamos que este acuerdo, que integrará a estos cinco mercados, impulsará a más compañías estadounidenses para que consideren seriamente a esta región como un lugar atractivo para la inversión.

Algunos han mostrado su preocupación en el hecho que el CAFTA no sería aprobado por el Congreso de los Estados Unidos este año. Pero, deseo recordarles que todavía estamos avanzando de acuerdo a lo programado. Con las negociaciones ya terminadas, el Gobierno de los Estados Unidos podrá firmar el acuerdo con los países centroamericanos una vez que el periodo de consultas de noventa días sea completado a mediados de mayo con suerte. Después, el acuerdo será enviado al Congreso en el verano. A principios de esta semana, los Ministros centroamericanos de Comercio se reunieron en Washington con representantes de mi gobierno y miembros de la empresa privada, en donde han tenido la oportunidad de transmitir el mensaje sobre la importancia de este acuerdo para todas nuestras economías.

Ciertamente, éste es un año electoral en Estados Unidos, pero consideramos que la mayor parte de los miembros de nuestro Congreso reconocen que los beneficios de una ampliada relación comercial de Estados Unidos con Centroamérica traerán más ventajas que desventajas. Nuestro compromiso de ratificar este acuerdo continúa firme. Tengo la plena confianza que este año el proceso de ratificación de este acuerdo avanzará como lo hemos planificado.

Un Tiempo de Grandes Oportunidades

Además de este acuerdo de libre comercio, existen otros factores que hacen del presente un tiempo de grandes oportunidades para Honduras.

En febrero, después de dos años de arduas negociaciones, Honduras llegó a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional con respecto a un programa macroeconómico que establecerá las bases para que la economía continúe en la senda del crecimiento, prosperidad, creación de fuentes de empleo, y reducción de la pobreza. No fue fácil, debido a que requirió que el gobierno tomara decisiones difíciles y que enfrentara algunos problemas estructurales que han estado presentes por muchos años, pero el gobierno hizo lo correcto.

Así como los socios e inversionistas revisan detenidamente la administración financiera de una compañía privada al momento de realizar una inversión, de la misma manera, el compromiso de responsabilidad fiscal del gobierno de Honduras creará la confianza necesaria de parte de los países y organizaciones donantes.

Ahora que el programa con el FMI ha sido aprobado, una serie de paquetes de financiamiento concesionales y donaciones están siendo desembolsados porque los donantes saben que sus recursos están siendo destinados a los sectores más necesitados, como al desarrollo rural, a la inversión en los sectores de salud y educación, a créditos para la pequeña y mediana industria, y al desarrollo de infraestructura. Honduras también ha sido considerado para participar en el programa de la Cuenta del Reto del Milenio, que consiste en una nueva visión de mi gobierno al apoyo global para el desarrollo, en el cual una mayor responsabilidad de parte de los países en desarrollo se verá recompensada con contribuciones más grandes para su desarrollo.

El acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional es también un requisito esencial para que Honduras reciba un alivio de la deuda externa de casi mil millones de dólares. Si Honduras cumple con el programa aprobado por el FMI y con su programa de reducción de la pobreza, el país será elegible para alcanzar el Punto de Culminación de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados para el alivio de su deuda a inicios del 2005.

Retos

Ciertamente, Honduras todavía enfrenta muchos retos, para que estas oportunidades de crecimiento y prosperidad se hagan una realidad. Honduras necesita mejorar sus niveles de seguridad personal y jurídica; sistemas de telecomunicaciones y energía más baratos y confiables; mejores carreteras, puertos y otras obras de infraestructura; mejorar sus niveles educativos y de salud; mejorar las garantías de protección a la propiedad privada, especialmente de las tierras; y crear un ambiente más favorable para la inversión.

En todas estas áreas, he visto un verdadero compromiso para mejorar y cambiar. El trabajo arduo, tanto del gobierno de Honduras, del sector privado, y de la comunidad internacional, puede brindar las oportunidades que realmente hagan la diferencia en Honduras, para dejar a las generaciones futuras un ambiente empresarial más abierto y seguro que pueda atraer la inversión, y que pueda generar los empleos que permitan que los beneficios puedan ser realizados por todos los hondureños.

Quisiera comentar sobre algunos de estos retos de forma más detallada.

Uno de los más importantes es la infraestructura. El mejoramiento de las telecomunicaciones, la generación y distribución de energía, mejores carreteras, caminos rurales, puertos y aeropuertos son vitales para mejorar las posibilidades de Honduras de atraer nuevas inversiones para crecer en otros sectores que permitan que Honduras pueda competir en un mundo cada día más globalizado. En muchas partes del país, esto es también un elemento clave para reducir la pobreza.

Hace dos semanas, tuve la oportunidad de viajar al suroeste del país, específicamente a los departamentos de La Paz, Intibucá y Lempira. Visité un proyecto de la ONG CARE que, apoyada por los Estados Unidos, está facilitando equipo para la irrigación a goteo para los campesinos, para ayudarles a que puedan diversificar su producción.

Este proyecto ha sido tan exitoso que muchos de los campesinos, que solicitaron préstamos por un plazo de dos años para pagar los costos del equipo de irrigación, han podido pagar sus préstamos en tan solo ocho meses. En lugar de solamente cosechar maíz y frijoles, ellos están cultivando productos de alta calidad para su propio consumo y para vender en otras partes del país.

Desafortunadamente, las carreteras que estos campesinos deben utilizar para llevar sus productos al mercado son deplorables. A pesar de todo, ellos de una u otra manera, logran llevar sus productos al mercado. No hay ninguna razón para que estos mismos campesinos no puedan exportar sus productos a los Estados Unidos. Pero, los retos que ellos enfrentan para lograr este propósito, debido a una infraestructura inadecuada, limita las oportunidades disponibles para ellos. Y donde las carreteras son malas, como ustedes pueden imaginarse, el acceso a electricidad, teléfonos, cuidados médicos, y escuelas, también es muy difícil.

Se ha hecho un muy buen trabajo para el desarrollo de las comunidades rurales en el país, incluyendo carreteras rurales. Además, el gobierno de Honduras, en sociedad con el Banco Mundial y otros donantes, está diseñando un plan para el mejoramiento de las carreteras principales, incluyendo la creación de un corredor logístico. Este es un proyecto importante que requiere el apoyo del sector privado.

En el sector de telecomunicaciones, Honduras ha tomado la importante decisión de permitir la inversión privada en este sector, y el gran número de compañías que han decidido invertir en éste sector es impresionante. Al mismo tiempo, HONDUTEL ha comenzado a invertir realmente en sus instalaciones y equipos por primera vez en años. Basándome en nuestras propias experiencias en los Estados Unidos en la liberalización del sector telecomunicaciones, puedo decirles que estos beneficios serán extensos y profundos, tanto para la capacidad del país de apoyar nuevas empresas, como para los consumidores en general.

Para finalizar sobre el sector de infraestructura, quisiera hacer referencia al excelente trabajo que se ha hecho en los puertos, principalmente en Puerto Cortés. Como muchos de ustedes saben, se han adoptado regulaciones más enérgicas en cuanto a la seguridad de los puertos en Estados Unidos, similares a las medidas de seguridad para la prevención del terrorismo que se han aplicado en aeropuertos por muchos años. En el caso de Honduras, esto es particularmente importante, ya que Puerto Cortés es la puerta de entrada de las exportaciones centroamericanas a los puertos de la costa este de los Estados Unidos. Actualmente, están trabajando para poder cumplir con la fecha límite del 1 de julio para satisfacer estos rigurosos requisitos. Es necesario destacar que el gobierno de Honduras y la Empresa Nacional Portuaria comenzaron a prepararse hace más de un año, y han logrado avances sustanciales. Quisiera agradecer a la empresa privada por su apoyo en este esfuerzo.

El segundo reto puede ser resumido en esta frase: “inversión en la gente”. Para decidir sus áreas de inversión, las compañías estadounidenses no solamente toman en cuenta la ubicación de un país, sino también consideran la calidad de su mano de obra.

En el sector educación, el gobierno de Honduras se ha enfocado en el mejoramiento de la calidad, aumentar la cobertura, y descentralizar la administración de las escuelas a nivel local, para que los padres de familia y las autoridades locales puedan asegurarse que sus niños tengan la educación que necesitan.

Este es un ejemplo en donde el sector privado puede ser, y efectivamente ha sido, muy activo. Sé que muchos de ustedes han apoyado a la Fundación MHOTIVO, una organización que provee educación de calidad a niños necesitados de esta región, y que tuve el placer de visitar. Así como también han apoyado a los programas patrocinados por las maquilas para ayudar a sus empleados a perfeccionar sus conocimientos, tomando clases durante sus horas de descanso y después de su jornada laboral. También se están organizando más y más escuelas vocacionales en todo el país, algunas con el apoyo financiero de la USAID.

Durante su visita a San Pedro Sula el mes pasado, nuestro Secretario Adjunto para Asuntos Comerciales, el señor Grant Aldonas, visitó un centro de enseñanza pre-escolar creado por una empresa privada. También visitó clínicas privadas donde los trabajadores reciben ayuda médica rápida y de calidad.

Los felicito a todos por estos esfuerzos, y los invito a que puedan continuar e intensificar este trabajo. La inversión más sabia que cualquier país puede hacer es mejorar la educación, la salud, y la calidad de vida de su pueblo.

El tercer reto consiste en el registro adecuado de la propiedad. Diversos estudios han demostrado que en Honduras existen propiedades valoradas en miles de millones de dólares, tanto en el sector urbano como en el rural, que no están registradas o que no están tituladas. Los registros catastrales están fragmentados, y en algunos casos, son muy viejos y están a punto de desintegrarse. Hay algunas zonas del país en donde hasta un tercio de los títulos de las tierras están en disputa. Aún en las Islas de la Bahía, en donde se realizó un comprensivo estudio catastral en el 2002, hemos visto que los límites de los terrenos son frecuentemente alterados, y los registros catastrales son ignorados, porque no tienen un estatus legal.

Cuando un extranjero viene a comprar una propiedad, ya sea para establecer una empresa o para construir una casa y disfrutar de su retiro, este inversionista necesita saber exactamente lo que está comprando. Quiere saber si los límites de esa propiedad, como se describen en los documentos respectivos, son exactos, y que las leyes no van a cambiar dentro de un año. Lamentablemente, en muchas ocasiones, esto no sucede.

Para este año, existen planes para remediar esta situación. Será un paso muy importante, porque si no existen títulos y derechos de propiedad confiables, será muy difícil atraer inversiones para el sector agrícola, forestal, manufacturero y turismo que el país requiere para seguir adelante.

Esto me lleva al cuarto reto: la seguridad personal y jurídica. Honduras ha iniciado un masivo proceso de transformación de su sistema legal. Sabemos que este proceso será largo y lento, pero que valdrá la pena el esfuerzo. Mientras que muchas de las compañías más grandes de los Estados Unidos vienen a invertir en Honduras, siempre hay algunas que se han visto ahuyentadas por la situación de inseguridad en algunas ciudades importantes. Ha habido un marcado descenso de la criminalidad, pero todavía hay mucho por hacer.

Un aspecto aún más importante para las compañías estadounidenses es tener confianza en el sistema jurídico, debido a que, a medida que las conexiones empresariales aumentan, también se incrementa el número de conflictos contractuales y legales. Una compañía estadounidense necesita saber que sus derechos serán protegidos por los tribunales. La justicia, como todos sabemos, debe ser ciega, pero en Honduras existe la creencia que la justicia sólo beneficia a aquellos con dinero o con conexiones. Esto definitivamente debe cambiar.

Finalmente, en este mundo globalizado, donde las compañías pueden movilizarse fácilmente, un quinto y último reto consiste en la necesidad de mejorar la reputación de Honduras como un país que realmente acoge a la inversión externa, a pesar que esto implique el aumento a la competitividad. Aquí, la empresa privada hondureña juega el papel más importante de todos.

Conclusión

Por lo tanto, éstos son los retos que enfrenta Honduras: mejorar la seguridad y la infraestructura; mejorar la calidad de la mano de obra invirtiendo en la educación y salud; establecer reglas claras, un sistema jurídico justo, y un ambiente verdaderamente abierto para la inversión.

Estos son retos trascendentales. Pero yo sé que estos retos ya están siendo afrontados, a través del liderazgo de su gobierno, con el apoyo de mi gobierno, y con la participación activa del sector privado.

Como he dicho, a pesar que los retos sean enormes, las oportunidades con que Honduras cuenta actualmente son aún mucho más grandes.

Damas y caballeros, la relación entre Honduras y los Estados Unidos es fuerte, y se está fortaleciendo aún más. Yo he escuchado la siguiente frase: que cuando los Estados Unidos estornuda, Honduras ya se ha resfriado.

Pero, yo preferiría expresar esa misma idea de una forma positiva: cuando los Estados Unidos prospera, Honduras también prospera. Y cuando la economía hondureña crece, y a medida que Honduras se convierte en un país más fuerte, más seguro, más abierto y más próspero, también esto contribuye con los intereses de los Estados Unidos.

Les agradezco nuevamente su invitación para dirigirme a ustedes. Les deseo muchos éxitos, no sólo en sus empresas particulares, sino también en sus esfuerzos conjuntos para hacer que Honduras sea un mejor lugar para hacer negocios, y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Muchas gracias.

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